Centro de ayuda · Guía · 4 min de lectura
Seguro de salud: carencias, copago y preexistencias, explicados
Las tres palabras que más confunden al contratar un seguro de salud, con ejemplos, para que sepas qué estás firmando.
Actualizada en septiembre de 2026
Carencia: lo que no puedes usar todavía
Es el tiempo desde que contratas durante el que algunas prestaciones aún no están cubiertas. La medicina general o las urgencias suelen poder usarse desde el primer día, y cosas como el parto o algunas pruebas tienen carencias de meses.
Antes de firmar, pide la lista de carencias: si esperas un bebé o una operación, marca la diferencia.
Copago: pagar un poco cada vez que lo usas
Con copago, pagas una cantidad pequeña por cada consulta o prueba a cambio de una cuota mensual más baja. Sin copago, la cuota es más alta y no pagas nada al usarlo.
Si vas poco al médico, el copago suele salir a cuenta. Si lo usas mucho, puede interesar más sin copago.
Preexistencias: lo que ya tenías antes
Son las enfermedades o lesiones que ya tenías al contratar. Muchas pólizas no las cubren o las cubren con condiciones, por eso te hacen un cuestionario de salud.
Contesta el cuestionario con la verdad: si se oculta algo, la compañía puede no hacerse cargo cuando lo necesites.
Cuadro médico o reembolso
- Cuadro médico: vas a los médicos y centros de la compañía y no adelantas dinero.
- Reembolso: puedes ir a cualquier médico y la compañía te devuelve una parte de lo que pagas, con un límite.